El muro perimetral de esta villa parecía intacto. Cuando se rasparon y se sellaron todas sus fisuras, quedó recorrido de líneas claras de arriba abajo. Ninguna de ellas se veía el día de la visita.
La pintura exterior de esta villa en Marbella estaba en buen estado. Son más de 800 m² construidos en dos plantas, en Mairena, con terraza, casa de invitados, muros perimetrales rodeando toda la parcela y un portón de entrada.

Ése es el punto de partida de este caso y también su dificultad. No había nada evidente que arreglar. Lo que había era un conjunto de fallos pequeños que, dejados otro invierno, dejan de ser pequeños.
Lo que fallaba en la pintura exterior de una villa de Marbella en buen estado
La villa se había pintado años antes con un revestimiento elástico con garantía, y el trabajo anterior estaba bien hecho. Eso se nota en el estado general y se nota en algo que conviene decir aunque no favorezca el presupuesto: cuando la pintura anterior es buena, el trabajo que viene después es menos, no más.
El recorrido de la propiedad, zona por zona, dejó tres cosas concretas sobre la mesa:
- Muros perimetrales y entrada, por las dos caras: muchas fisuras pequeñas, abiertas.
- Molduras de la entrada principal, en blanco roto: zonas levantadas, mal adheridas al soporte.
- Fachada junto a la terraza: pompas. Pintura despegada del muro y abombada.

Ninguno de los tres se arregla dando una mano por encima. Una fisura tapada con pintura vuelve a abrirse en el primer ciclo de calor y frío, y una pompa pintada sigue siendo una pompa, sólo que del color nuevo.
Por qué había pompas en una fachada sana
Las pompas no estaban repartidas por la casa. Estaban en una zona concreta, junto a las terrazas. Y ahí había algo más que pintura: la tela asfáltica de la solería estaba rota y el agua se filtraba por el suelo de la terraza.
Las pompas, ya raspadas
Los parches blancos son fijador sobre la zona restaurada. Debajo había pintura despegada del muro, abombada por la humedad que salía por detrás. Es el único plano que existe de esta reparación.
La humedad no venía de fuera. Salía por detrás del muro y empujaba la pintura hasta despegarla. Por eso la pompa aparecía ahí y no en el resto de la vivienda, que llevaba los mismos años a la misma intemperie.
Conviene decirlo claro porque casi nadie lo dice: eso no es un problema de pintura, es un problema de impermeabilización que se manifiesta en la pintura. Ninguna pintura del mercado aguanta indefinidamente sobre un muro que recibe agua por detrás, y la solución de fondo pasa por impermeabilizar el soporte, que es otro trabajo distinto.
Y una precisión sobre cómo se llegó a todo esto, porque el sector abusa de la palabra diagnóstico. Aquí no hubo informe técnico. Hubo criterio de oficio: se recorrió la villa zona por zona, se identificó qué fallaba en cada una y se decidió a partir de eso. El tipo de pintura que ya había lo facilitó la persona que gestiona la propiedad, y se replicó en calidad equivalente.
La villa antes de empezar 8 imágenes · pasan solas o puede deslizarlas usted








Fachadas, laterales, muros y accesos tal como estaban antes de empezar. El estado general es el de una casa cuidada.
Elástico o transpirable: la decisión que condiciona todo lo demás
Con ese cuadro sobre la mesa hay dos familias de producto posibles para un exterior así, y elegir una es renunciar a lo que hace bien la otra.
- Un revestimiento elástico acompaña el movimiento del soporte. Es lo adecuado donde hay muchas fisuras, porque las puentea en vez de romperse con ellas.
- Un revestimiento transpirable deja salir el vapor del muro. Es lo adecuado donde hay humedad por detrás, porque no la encierra.
El problema principal de esta villa eran las fisuras. Estaban por todo el perímetro, por las dos caras del muro y en la entrada. Las pompas eran dos zonas. Se eligió elástico, y se eligió sabiendo lo que el elástico no resuelve.
Las dos caras del muro y el portón 2 vídeos · pulse para reproducir
A la izquierda, el muro perimetral desde el camino, con las fisuras ya selladas. A la derecha, el portón de entrada con la escalera puesta.
Un transpirable habría evitado esas dos zonas y habría dejado sin tratar decenas de fisuras. El elástico las trata todas y no impide que, si el agua sigue entrando por debajo, la pintura vuelva a despegar en el mismo punto. No hay un producto que haga las dos cosas igual de bien, y quien le diga lo contrario no le está describiendo un producto.
En una fachada con cinco años de exposición y siete focos de daño el cuadro era el inverso y por eso allí se prescribió un acrílico transpirable con las certificaciones impresas en el envase. Mismo oficio, decisión contraria, porque el soporte era otro.
El sistema, zona por zona
El orden fue el de siempre: reparar, fijar y después pintar. Lo que cambia de una villa a otra es dónde se aplica cada paso, y aquí eso pesó más que de costumbre porque no se trató toda la fachada por igual: se trató lo que estaba mal.
- Muros perimetrales y entrada, por las dos caras. Cada fisura se abrió raspando y se selló con masilla de fibra. Las más profundas, con mortero fibrado. Aquí no se dio fijador general: la pintura anterior seguía bien adherida y no lo necesitaba.
- Molduras de la entrada. Las zonas levantadas se rasparon hasta el soporte y ahí sí se dio fijador completo, porque el soporte quedaba a la vista.
- Zona de pompas. Se rasparon todas, se restauró con fijador y se recuperó el dibujo del picado con pintura rugosa, para que la reparación no se leyera como un parche liso en una pared texturada. Después, otra mano de fijador sobre lo tratado.
- Y sobre todo lo anterior, dos manos de revestimiento elástico.


Los materiales
Las masillas y el mortero fueron Rualaix, de Baixens, la fábrica que suministra a buena parte de los fabricantes de pintura. Se elige por calidad, no por precio.
El revestimiento aplicado fue Tekrom, línea Supercarrada elástica, comprado a través del distribuidor Pinturas Andalucía. Dos manos, en los mismos colores que la villa ya tenía.
Tres tratamientos, un solo acabado
- Fisuras raspado y sellado con masilla de fibra Rualaix; mortero fibrado en las profundas
- Zonas levantadas raspado hasta el soporte, fijador completo y pintura rugosa para recuperar el picado
- Todo el conjunto dos manos de revestimiento elástico Tekrom Supercarrada, en los colores que ya tenía la villa
El portón de entrada durante el trabajo 4 imágenes · pasan solas o puede deslizarlas usted




El acceso principal concentraba dos de los tres problemas a la vez: fisuras en los muros y molduras levantadas. La hoja de madera se cubrió entera antes de tocar nada.
Cuatro semanas, tres operarios y una casa vacía
Tres operarios y cuatro semanas. Es un plazo de renovación exterior, no de obra: no hubo que levantar nada ni esperar a que terminaran otros oficios.
El recinto que había que igualar 3 vídeos · pulse para reproducir
Jardines aterrazados, lámina de agua y la cara interior del arco. El muro que se estaba tratando cierra todo esto, y por eso el color no se elegía: se replicaba.
La villa estaba vacía durante los trabajos. El propietario no reside allí de forma continua y la coordinación fue diaria con la persona de confianza de la propiedad, que abría y cerraba y estaba en la finca en jornada laboral. Es la situación normal en una villa de Marbella y conviene decir cómo se resuelve: con un interlocutor único y contacto diario, no con el propietario pendiente del móvil desde otro país.
El presupuesto se había aceptado unos dos meses antes de empezar. No había agenda disponible antes y al propietario no le importó esperar. Carlos Ortega, S.L. está acreditada en el REA y al corriente de la documentación de empresa y de trabajadores, que es lo que se pide antes de dejar entrar a nadie en una propiedad así.
Cómo quedó, y qué pasó el invierno siguiente
Los colores son los mismos que tenía la villa. Ése era el encargo desde el principio: no se venía a cambiar el aspecto de la casa, se venía a que siguiera teniéndolo.
La casa terminada 2 vídeos · pulse para reproducir
La fachada principal desde el césped y el porche de columnas. De esta villa acabada no hay ni una fotografía: todo el resultado está grabado en vídeo.
El acceso y el remate 2 vídeos · pulse para reproducir
Un camino de entrada empedrado y, al final del recorrido, el alero sobre una de las ventanas con reja.
El portón, la misma pieza de las fotos de arriba 1 vídeo · pulse para reproducir
Mismo acceso que aparece con la escalera puesta en el carrusel de más arriba, ya terminado.
El invierno siguiente
El invierno siguiente fue muy lluvioso. Dos zonas puntuales volvieron a dar problema, y fueron exactamente las que estaban junto a las terrazas: las mismas de la filtración.
Aquí está la parte que casi nunca se cuenta. Antes de empezar se le había advertido al cliente de que en esa zona concreta no se podía dar garantía, porque la filtración era anterior al trabajo y ajena a la pintura. Estaba dicho y estaba aceptado. Aun así se reparó sin cobrar.
Le avisamos de que ahí no podíamos garantizarlo. Y aun así, decidimos arreglarlo sin cobrar, porque nos pareció lo correcto.
Al cabo de un año se volvió a la villa a revisarla y el estado general era bueno. Hasta ahí es lo que se ha comprobado, y hasta ahí es lo que se puede afirmar de este trabajo.
Ése es el criterio: decir antes lo que la pintura no va a poder resolver, y responder igualmente cuando el resultado no está a la altura. Puede ver también otra renovación de exterior en vivienda particular con un planteamiento parecido.
Si tiene un proyecto de pintura por delante, el acabado lo decide el sistema que va debajo.
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